Lugares con encanto en Hong Kong: Dragon’s Back

Shenzhen ofrece muchas ventajas. Una de ellas no se encuentra precisamente en Shenzhen, sino más allá de sus fronteras; Hong Kong, pese a pertenecer oficialmente a la R.P. China como región administrativa especial, supone otro mundo para todos los que vivimos en la China continental: necesidad de cruzar la frontera visado especial, moneda diferente… incluso los enchufes no coinciden. En resumen, se nota notablemente la herencia británica en la región, sobre todo en la tan característica circulación por la izquierda.

hk2
Y en la cantidad de buses con dos plantas que circulan por la región.

 

Desde Shenzhen hay varias maneras de entrar en Hong Kong:

 

– En coche, cruzando la frontera a pie y tomando un bus o taxi al cruzar. También hay opción de entrar en monovolumen privado sin necesidad de bajar del coche.

– En metro. Necesitas cruzar la frontera a pie y tomar el metro a continuación.

– En ferry. De nuevo cruzas la frontera a pie y tomas el ferry.

En movidas de helicópteros y tal no me meto porque no llevo a ese nivel.

 

Una buena escapada, y muy típico plan entre extranjeros, es la opción de hacer hiking (vamos, caminata por la montaña) en alguno de los parajes que ofrece Hong Kong. Uno de los tramos más fáciles, bonitos y recomendables es el Dragon’s Back, al sureste de la región. Concretamente se encuentra cerca de la última parada de metro al este de la línea azul en la isla de Hong Kong, que cruza de oeste a este, y viceversa, la zona sur de la Hong Kong. La parada se llama “Chai Wan”.

Desde que cruzas a Hong Kong desde la frontera de Hong Kong se tarda aproximadamente una hora y media.

hk9

Nosotros optamos por pillarnos un hotel para pasar una noche por la zona, para no andar con prisas y aprovechar para ir a la playa, que se sitúa al final de la ruta.

hk8

El clima aquí permite pasar un día de playa prácticamente desde marzo hasta noviembre, y para los más valientes cualquier momento del año es idóneo.

No tuvimos suerte durante la ruta para disfrutar de las impresionantes vistas que se pueden observar durante el trayecto, ya que nos pilló un día con nubes muy bajas que hacía que prácticamente las atravesásemos durante la caminata.

hk6

Había momentos donde acojonaba un poco, ya que nos encontrábamos rodeados de nubes por todas partes y apenas había visibilidad. De hecho, donde deberíamos haber visto estampas como esta:

hk10

Veíamos esto:

hk11

El lado positivo es que la estampa le otorgaba tintes épicos a la jornada.

 

La playa de Shek O, al final de la caminata (bueno, tienes que atravesar unos 20 minutos por una carretera con poco espacio para los peatones, o pillar el bus 9, que pasa por allí), es digna de ser visitada por sí sola, así que hemos pensado repetir otro finde solo de playa.

Me han comentado que hay varias rutas diferentes; unas más complicadas, con mejores o peores vistas… Pero, en definitiva, suponen una gozada para los amantes de este tipo de escapadas. En el caso de Dragon’s Back en unas 2 horas se puede completar perfectamente a ritmo normal.

¿Lo mejor? Si eres de Shenzhen no hace falta vivir en Hong Kong para disfrutar de ella, solo coger el pasaporte, echar un par de horas matando el tiempo en el metro y a gozar.

hk7

“No temas ser lento, teme solo a detenerte.”

Anuncios

Si esto te hace gracia tengo una noticia para ti: eres un poquito racista

Si eres de lo que piensa que la mujer, por una razón divina, es la que debe encargarse de limpiar la casa y de cocinar… eres machista. Ojo, no estoy descalificando, ya que no lo considero un insulto, solo diciendo lo que eres. Yo a veces (muchas) peco de machista y mucha gente se comporta y piensa de un modo machista. Algo a nuestro favor es que en gran medida no es nuestra culpa; es decir, nos hemos criado así y es muy difícil cambiar un comportamiento que prácticamente ha sido adquirido desde la cuna. Pero, el ser humano, al igual que es un ser vivo capaz de elegir cuándo comer (y si come o no), también es capaz de cambiar comportamientos adquiridos. Así pues, hoy en día nos encontramos con hombres y mujeres que han modificado su manera de pensar y de actuar para que su día a día un poco menos machista, aunque lo siga siendo en varios aspectos. Pero no quiero en esta entrada hablar de machismo, ya que hemos tenido suficiente con el bombardeo mediático del 8M. Hoy quiero hablar de racismo, y es que, como toda palabra que acabe en -ismo, da un mal rollo y un no sé qué por el cuerpo que nos llena de testosterona y de ganas de bronca que no hace más que encantarme, como a cualquier tocapelotas que se precie.

Como buen filólogo y amante de la lengua española (que no castellana, pero eso es otra historia que también me chifla), siempre soy dado a mirar en mi querido DRAE (Diccionario de la Real Academia Española de la lengua) las acepciones. Para “racismo” encontramos lo siguiente:

 

racismo.

De raza1 e -ismo.

1. m. Exacerbación del sentido racial de un grupo étnico que suele motivar

la discriminación o persecución de otro u otros con los que convive.

 

Pongamos un supuesto práctico. Imaginemos que una famosa comediante acude a un programa de discutible fama para hablar de un viaje que ha hecho a Etiopía. Pongamos que dedica parte de su intervención a hacer chistes de mal gusto sobre los negros. Que si iban en taparrabos, que si por la noche no se les podía ver… Yo creo que todos los no que no estemos afiliados a Falange pensaríamos, “qué mal gusto, ¿no?”, “¿Como sale esto a estas alturas en televisión”? Lo peor no es eso. Imaginad que todo el público y media España se ríe a carcajadas. Pensaríamos que hemos vuelto a los años 80, donde la ignorancia sobre estos temas hacía comprensible que hubiera un “Día del subnormal”, entre otras bizarradas que hace 30 o 40 años era lo más normal del mundo. Pero como el desconocimiento de la ley no exime de la multa, hay que decir que éramos bastante racistas. Eso sí, debido a la mera ignorancia.

racista3

Lo mismo que he expuesto de manera imaginaria sobre los negros ha ocurrido en la realidad con los chinos. Cambiad taparrabos por ojos rasgados y la oscuridad con la “guarrería” y ahí lo tenéis. Es lo que ocurrió según he podido ver en las redes con Paz Padilla en El Hormiguero, ese programa que tiene una sección con una china que habla de China y de los chinos como si viniera de Marte (no sé cómo se presta a eso la chica, será cuestión de dinero, como siempre).

racista

“Las divertidas experiencias” de una mujer que supongo que habrá ido con guía privado y se habrá hospedado en hoteles de 5 estrellas. Una mujer que habrá visto a un niño sin pañal meando en una alcantarilla o a un hombre escupiendo y le habrá parecido Kosovo en los 90. Para ahorraros la visualización de este denigrante material audiovisual, os lo resumiré en:

 

“¿qué es lo más raro que te ha pasado?”. Pregunta Pablo Motos, afirmando que si vas a China no van a parar de ocurrirte cosas raras.

“Wawawawa”. Paz Padilla imitando a los chinos hablando. El equivalente en negros sería “mongo cotongo”, para que se entienda.

“Si te paras por la calle mueres aplastado”. Afirmando y exagerando que en China hay muchííísisisima gente por la calle vayas donde vayas. Eso sí, es un país con una mayor densidad de población, eso es innegable.

“Las chinas lo tienen todo igual que los ojitos”. Esta frase solo la he seleccionado por su mal gusto.

“Le quería echar una foto a una china cagando”. Como quien va de safari. Eso lo achacaré al cociente intelectual de la mujer (dato que desconozco), porque otra explicación no se me ocurre en este momento.

 

El análisis lo dejo a gusto del consumidor. Por mi parte diré que si algún día los chinos nos invaden de verdad nos lo tendremos merecido. Y todo esto viene de un pueblo, el español, que puede estar tan orgulloso de su raza como para exagerar su sentimiento de pertenencia (tal y como podemos leer en la acepción anterior del DRAE) por causas tan honoríficas como la corrupción, el desempleo o la censura; a quién le preocupa esto cuando podemos reírnos de un individuo de ojos estrechos y sentirnos tan superiores por ello.

Como he dicho anteriormente, lo más grave no son estos minutos en pleno horario de máxima audiencia (prime time, si lo prefieres más cool). Lo peor es que todo el público y medio país reía estas gracias. Sinceramente quizás me he pasado con lo de racistas, así a pelo, sin explicarlo. Creo que lo que ocurre es lo que ocurría cuando se celebraba el Día del subnormal en los 80: ignorancia o falta de contexto. Algún día echaremos la vista atrás y diremos “joder, cómo éramos en el 2018”, pero ahora hay que aceptar una realidad innegable, y es que la gente que se monda con estas patochadas es racista, y si a ti te hace gracia, también lo eres. Pero no pasa nada, tengo amigos y conocidos que se comportan de un modo machista y los quiero igual, los acepto y se aceptan como tal y aquí no pasa nada. Lo importante es ser consciente de lo que eres, y si eres racista, al menos ya lo sabes. Pero, un momento, ¿es el racismo con los chinos menos grave que el racismo con los negros? ¿Por qué nos hace tanta gracia el pueblo chino?

Yo soy el primero que cada vez que voy a España cuento algunas anécdotas, porque es inevitable, y en mi día a día aquí salen cosas por mi boca lamentables. Pero no dejan de ser anécdotas basadas en una curiosidad (y encontronazo) por ciertas diferencias culturales. Otra historia muy diferente es hacer bromas de mal gusto para hacer la gracia fácil; ya son 3 años en China, y los dos primeros puede que dejara pasar ciertas bromas, pero llega un momento, sobre todo cuando tienes amigos chinos tanto en China como en España, en el que ya se hace pesado escuchar siempre lo mismo. Y si yo me siento así, no me quiero imaginar cómo se siente un chino en España.

Lo dicho, al ser producto de la ignorancia quizás debamos dejarlo estar, pero es importante empezar a darse cuenta de ciertas actitudes.

racista4

“Corrige tus errores, si los has cometido, y guárdate de ellos si no has cometido ninguno”.

Los universitarios chinos desde el punto de vista de los estudiantes chinos

La ley del mínimo esfuerzo ha llegado a este blog, y es que hoy no traigo un artículo de mi cosecha, sino que quiero transmitir las impresiones de un grupo de estudiantes que ha escrito un artículo que ha parecido bastante interesante, así que quiero compartirlo con todos vosotros. Ahí va:

 

¿Cómo son los universitarios chinos?

4200453w-640x640x80

En China no importa si las universidades son buenas u ordinarias, los tipos de universitarios se pueden dividir a grandes rasgos en los siguientes:

1. Los que atienden mucho en clase. Estos estudiantes interactúan frecuentemente con los profesores, se sientan normalmente en las primeras filas del aula, siempre hacen los deberes a tiempo y, además, ayudan cordialmente a sus compañeros. Generalmente son ambiciosos y están motivados; se esfuerzan mucho en su camino. Se quedan con frecuencia en la biblioteca, aprovechan la mayoría del tiempo para estudiar. Por eso, suelen ser los ganadores de las becas y de diversos tipos de premios.

2. Los más desocupados. No adelantan nada, se ausentan muchas veces o se quedan pasmados y distraídos en clase. En el tiempo libre suelen ir al cibercafé o dormir en sus dormitorios. Normalmente no saben qué hacer ni tienen metas. A veces se reprochan a sí mismos, pero luego siguen siendo iguales; desperdician un montón de tiempo y tienen un concepto erróneo sobre el estudio, ya que piensan que no sirve para nada.

3. Los que no se esfuerzan tanto como los del primer tipo ni detestan el estudio como los del segundo tipo. Son los estudiantes más comunes en las universidades ordinarias. Estudian en clase, pero rara vez hacen preguntas. Además, no emplean mucho tiempo en su carrera y están confusos. No solo se sienten ansiosos por su futuro, sino que también les da vergüenza ser mediocres. Sin embargo, tienen un mal autocontrol y les es bien difícil tomar medidas para cambiar su estado actual.

4. Los que son muy especiales. En comparación con los más “precipitados”, tienen una visión a largo plazo, no están condicionados por la universidad o las clases. Les fascinan otros campos en lugar de sus carreras. Aprovechan el tiempo para estudiar lo que quieren durante la vida universitaria. No estudian con mucha dedicación en clase y, como resultado, no consiguen una nota muy destacada ni consiguen la atención de sus profesores. No obstante, la mayoría de ellos poseen muchas ideas se atreven a explorar más cosas que no ofrece la clase. Además, tienen mucha creatividad. A lo mejor no so notables en la universidad, pero por lo general encontrarán un puesto que les guste cuando se gradúen.

Debemos aclarar que en las universidades buenas los estudiantes del segundo tipo son mucho menores que los que encontramos en las universidades más ordinarias.

*Breve apunte por mi parte (Alex): en China tiene mucha importancia el prestigio de una universidad, y se nota bastante la diferencia, por ejemplo, en el nivel de los estudiantes, principalmente motivado por la motivación que poseen los mismos.

 

Problemas de los universitarios

Uno de los problemas más graves es que muchos estudiantes, como nosotros, no tienen metas, o sea, no están seguros de qué van a hacer con sus vidas. La razón principal es que no tienen objetivos antes de matricularse en la universidad; el único objetivo que tenían era cumplir con las tareas asignadas. Estudiaban con mucha atención y se esforzaban mucho para tener una buena nota para poder estudiar en una buena universidad. La generación pasada solía decirnos que deberíamos esforzarnos muchísimo en el Bachillerato porque estaríamos libres en cuanto entráramos en la universidad. Esto causa que muchos estudiantes sean muy estudiosos, pero están totalmente relajados y sin metas claras en la universidad.

Otro problema es que poseemos poca habilidad práctica. Como sabemos, la universidad es muy importante para aprender las habilidades y conectar con la sociedad. Pero, como universitario, ¿te has preguntado alguna vez si el conocimiento que has aprendido es competente para el trabajo futuro? ¿Puedes realmente integrarte en la sociedad? La respuesta de la mayoría es “no sé”. ¿Por qué ese existe tal fenómeno? Quizás porque el sistema educativo universitario se centra más en inculcar conocimientos y menos en el cultivo de las habilidades. De hecho, hay una cierta diferencia entre lo que los profesores imparten y la aplicación práctica. Los estudiantes pueden sacar buenas notas en la escuela, pero no saben qué hacer cuando se gradúan. Por ejemplo, nosotros, los estudiantes de español, hemos estado tres años y pico estudiándolo, pero la mayoría todavía no se atreve a hablar, y no conoce el panorama laboral del español. Al mismo tiempo, hoy en día, en China hay muchos estudiantes que tienen un alto nivel de educación, pero la capacidad de aplicarla al trabajo práctico es muy escasa.

 

Ahora hablo yo de nuevo, Alex, para decir que por supuesto me ha encantado el artículo, y pese a que la visión general es que los estudiantes no piensan por sí mismos y no tienen capacidad crítica, está claro que las nuevas generaciones en China tienen mucho que decir; solo hay que darles la herramienta para expresarlo. Estoy totalmente de acuerdo con estos estudiantes, y espero que cuando algún día esta generación llegue a formar parte de la nueva hornada de profesores apliquen el cuento e intenten cambiar ciertos aspectos de la educación en este país.

“El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo”.

Gracias por nada, WhatsApp

Hoy mismo, mejor dicho justo ahora, acabo de leer una noticia, una NOVEDAD NOVEDOSA, en El País; resulta que a partir de ahora WhatsApp incluye una opción para compartir tu ubicación con otra persona, muy útil, por ejemplo, a la hora de quedar con alguien y saber dónde se encuentra exactamente en tiempo real (que nos lo digan a los que conocemos la bulla de la Feria de Córdoba…). Se dice en el titular de la noticia que es una “opción polémica”, como todo lo nuevo que llega a Occidente.

whatsapp
Enlace a la noticia: https://cincodias.elpais.com/cincodias/2017/10/18/lifestyle/1508314788_553728.html?id_externo_rsoc=TW_CM

Resulta, como vemos, que en China llevamos años con esta opción incluida en Wechat, la app de mensajería que domina China, y que ofrece servicios de todo tipo como explicaremos a continuación.

blog2
Tú a Xi’an y yo a Shenzhen.

De todos es sabido, sobre todo entre los españoles, que todo lo nuevo suele ser mirado con lupa, sobre todo si puede alterar un mínimo nuestro día a día. Es un aspecto intrínseco a nuestra cultura, y opuesto a lo que tiene lugar en las culturas asiáticas, especialmente la China. Esto tiene un nombre en sociología: “Evitación de la incertidumbre” (Uncertainty avoidance). Esta dimensión social tiene en cuenta, entre otros aspectos, la flexibilidad para adaptarse a las nuevas realidades y la capacidad de emprendimiento; si hay una sociedad llena de personas emprendedoras esa es la sociedad china. En España, sin embargo, se aboga más por la existencia de reglas y más reglas en cualquier ámbito de la sociedad; se busca una mayor estabilidad y el índice de emprendimiento es realmente bajo.

emprendimiento

Exactamente, la puntuación de 86 pertenece a España, un país con un alto índice de evitación de la incertidumbre. Por su parte, China obtiene un índice bastante bajo, de ahí que sea un país donde se apuesta más por el riesgo y donde la adaptación a nuevas realidades es mayor. La fuente de estos datos los tenéis en https://www.hofstede-insights.com/product/compare-countries/. Geert Hofstede es un conocido psicólogo social y antropólogo holandés.

Algunos ejemplos donde se reflejan estos índice pueden ser

– Alquiler de bicicletas. No me refiero con esto a los puestos fijos donde alquilar una bicicleta para luego dejarla en un puesto similar como los que hay en España, sino al alquiler LIBRE de bicicletas, las cuales se encuentran en cualquier punto de la ciudad y que puedes alquilar escaneando un simple código QR. Obviamente, cuando terminas de usarla puedes dejarla donde te plazca. Cuenta con un localizador GPS de bicicletas, pero en grandes ciudades las puedes encontrar prácticamente en cualquier parte.

“ofo china”的图片搜索结果

Esto se intentó empezar a implantar en ciudades como Manchester, siendo un auténtico desastre. Aquí un enlace a una noticia que habla sobre el tema: https://www.theguardian.com/commentisfree/2017/jul/16/manchesters-bike-share-scheme-isnt-working-because-people-dont-know-how-to-share

Creo que en España se está iniciando algo, pero conociéndonos no sé lo que durará. Por cierto, para conocer más sobre este sistema, recomiendo ver este vídeo de mi amigo Javier, de “El gato chino”: https://www.youtube.com/watch?v=A9C8z4nNtZM

– Pago con el móvil. Un servicio realmente extendido por todo China, que, sin embargo, está prácticamente ausente en España, pese a que algunos bancos están empezando a ofrecer este servicio, no sin reticencias por los nuevos clientes. Y es que, más que de las compañías, creo que la culpa es de los propios ciudadanos, que siempre (y me incluyo) vemos estas cosas como algo “peligroso” (¿enlazar mi tarjeta a mi móvil? ¡Ni loco!). Realmente si alguien me robara ahora el móvil no supondría gran problema, ya que se necesita un código de 6 cifras para pagar en la mayoría de los sitios, si bien es verdad que a veces es posible pagar solo enseñando tu código QR (pero bueno, tan fácil como cancelar tu tarjeta o bloquear tu móvil, será por soluciones…).

Wechat, por ejemplo, el servicio de mensajería homónimo que domina China, ofrece servicios como transferencia de dinero al instante a otros usuarios, compra de entradas de cine, compra de billetes de tren, reservas en restaurantes, reservar taxi…

blog3

Así pues, me sigue haciendo gracia leer noticias “bomba” en España y en Europa en general sobre prácticas que se llevan haciendo años en China. Sí, ese país que para muchos es retrógrado y atrasado, pero que va camino de superarnos en muchos aspectos (de hecho ya nos superan en más que nosotros a ellos).

“No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato”.

Dapeng, un acercamiento a las playas chinas

Si algo bueno tiene vivir en el extremo sur de China, entre otras cosas, es el “disfrutar” (depende de cómo se mire) de un clima tropical que hace que el verano se prolongue hasta, según me han dicho, noviembre o incluso diciembre, con un ínfimo invierno que deja paso a una primavera – verano que antecede a un nuevo verano.

Tiempo
El tiempo para los próximos 3 días en Shenzhen.

Este calorcito va acompañado de un alto grado de humedad, lo que dificulta, por ejemplo, realizar actividades al aire libre como correr (a los 30 minutos mi cuerpo no puede sudar más), y hace que corras el peligro de volver a casa empapado de sudor si te da por ir a pasear más de 1 hora, por ejemplo. Pero a todo se acostumbra uno, y a decir verdad prefiero este tiempo que el frío de Xi’an, donde a partir de noviembre ya es probable encontrar nieve. Además, el índice de contaminación es mucho menor aquí que en el norte de China. Por otro lado, también ayuda el venir de Córdoba y de esos veranos con 45 grados a la sombra.

Este clima hace que no sea extraño que en pleno mes de octubre puedas ir a pasar un fin de semana a la playa, como he hecho con mi pareja estos días. Queríamos probar qué tal están las playas de Shenzhen, y decidimos aventurarnos y pasar un par de días en Dapeng, un pequeño pueblo costero situado a unos 60 km al este del centro de la ciudad. Es una de las playas más cercanas a la ciudad; aunque Shenzhen tiene costa, la parte que corresponde al núcleo urbano se destina sobre todo a su bonito paseo marítimo.

PANO_20171002_155229.jpg

IMG_20171002_160505.jpg
Al fondo el “skyline” de Shenzhen.

En cuanto a Dapeng, también le da nombre a la península donde se sitúa el pueblo y sus playas. Nosotros fuimos concretamente a la zona noreste de la península:

IMG_20171003_190437.jpg
Dos características muy chinas: paraguas para protegerse del sol y flotadores por doquier.

IMG_20171003_174126 (1).jpg

El agua no estaba fría (requisito indispensable para mí) y no había gente en exceso teniendo en cuenta que fuimos en plenas vacaciones del Día Nacional. Nosotros nos alojamos en el pueblo donde se sitúa la playa, que posee bastante encanto, pero quizás los precios sean algo excesivos, lo que es de entender vista la cantidad de turistas que suele frecuentar este lugar. Por ejemplo, nosotros pudimos degustar un sabrosísimo y enorme cangrejo, pero el precio me lo guardo para mí:

IMG_20171003_210409.jpg

Cambiando de tema, no sé de dónde salen fotos como esta, que tanto circulan por las redes y por los típicos programas “de humor” de España:

Resultado de imaxes para playa china

Tengo que deciros que no sé cuánto de verdad hay en esa foto, no sé si ese día había algún tipo de evento especial (los chinos son muy dados a ir en masa cuando regalan algo, por ejemplo), a saber, pero no es lo normal, y eso que nosotros fuimos en plenas vacaciones del Día Nacional.

Me han comentado, por otra parte, que existen playas verdaderamente paradisíacas en China, como las localizad en la isla de Hainan:

Imaxe relacionada

Espero ir pronto por allí, que lo tengo a apenas 2 horas en avión (lo que en China es nada).

“No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas”.

Shenzhen, ciudad vertical

Si hay algo que te llama la atención de una ciudad como Shenzhen es la gran cantidad de rascacielos que dominan el cielo y el horizonte de esta ciudad.

22136965_10213993036957973_7639433478255648761_o.jpg

Este hecho no es de extrañar si tenemos en cuenta que Shenzhen es la ciudad del mundo donde más rascacielos de más de 200 metros se construyeron en 2016, y la cifra sigue en aumento de acuerdo a la cantidad de grúas y construcciones que se ven por toda la ciudad.

En el primer gráfico, se muestra el número total de edificios de más de 200 metros de altura construidos en el año 2016 en 11 países. En el segundo gráfico, se muestra el número total de edificios de más de 200 metros cuadrados completados en el año 2016 en 16 ciudades del mundo.

En el primer gráfico vemos cómo China domina con mucha ventaja la construcción de rascacielos en el mundo. En el segundo, apreciamos a Shenzhen como la ciudad del mundo donde construcciones de este tipo se están desarrollando. Es curioso observar como la mayoría de ciudades de este ranking son chinas.

IMG_20171001_123409.jpg
Avenidas salidas de la nada y grúas, muchas grúas.

Un claro ejemplo de la majestuosidad y el protagonismo de estos edificios en China es el edificio de la compañía de seguro Ping An, con sede en Shenzhen, y qué sede; con 599 metros de altura es el cuarto edificio más alto del mundo.

IMG_20170924_073154

Por otro lado, justo en este momento se está terminando otro pepinaco cerca del paseo marítimo, perteneciente al holding China Resources, que se espera que tenga 392 metros.

IMG_20171001_122757

Se espera que quede así una vez finalizado:

chinaresourceshq_dwg-rendercontext_(c)kohnpedersenfox

Y el ritmo no para. Shenzhen, con el PIB más alto de todo China, quiere demostrarle al mundo lo que vale a base de ladrillo. Creo que ya lo ha conseguido, pero si algo me está enseñando el pueblo chino es que no se conforman con ganar, sino que quieren hacer historia.

22051230_10213993037877996_4378437399590652107_o
Vista de “Cocopark”, una conocida zona de fiesta. El grandote es el mencionado edificio de Ping An.

Es cierto que este desarrollo viene de hace apenas 20 años, y que es cuestionable el alma que tiene la ciudad al no haber apenas gente local como tal (solo segundas generaciones)  y no contar con un gran legado histórico, pero hoy en día la historia se forja así y es indudable que Shenzhen, a su manera, la está haciendo, al ayudar a convertir China en un referente económico mundial.

“Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.”

El lado “hipster” de Shenzhen

Al salir del metro me reciben, como siempre, un puñado de bicicletas de alquiler aparcadas medianamente ordenadas (al menos más de lo que lo estarían en Xi’an). Esas bicis que en ciudades como Madrid o Barcelona están siendo miradas con lupa por el caos y el desorden que podrían crear, y que en China es una solución de lo más normal. Lo que vuelve a demostrar que por muy hermético y muy controlado que esté en algunos aspectos, China es un país más abierto a los cambios (ojo, no lo digo yo, lo dice Geert Hofstede, un afamado psicólogo social).

Pero ese no es el tema; hoy vengo a seguir hablando de Shenzhen, esa ciudad china que me está enamorando precisamente por no ser tan china.

Hipster1

Esta tarde he querido pasarme por una zona medio “hipster” cuya visita me recomendaron. Nada más llegar me llama la atención este Starbucks mimetizado con el ambiente.

Hipster12

La calle da paso a una especie de galería de arte, y los típicos modernitos con cámara en mano, en un entorno que haría las delicias de cualquier “instagramer influencer”.

Algunos bares invitan al “brunch”, en una pared se anuncia una llamativa exposición, y hay cierto aroma a café procedente de algunas cafeterías al más puro estilo occidental. Por un momento no me siento en China, pero tampoco en Occidente, pero sé que es un lugar en el que me gusta estar.

Por otro lado, algunos ven en esta reutilización de una antigua zona industrial un fenómeno negativo que infla los precios y que obliga a los inquilinos originales a cambiar de vivienda. Esta transformación de antiguas áreas en locales de diseño, arte, fotografía… Conocido como gentrificación, vigoriza y revitaliza la economía, y para los que vienen de fuera como yo es un placer, pero en ciudades como Pekín está suponiendo un auténtico drama para muchos ciudadanos locales.

Por cierto, aprovecho para decir que se está produciendo en mí una especie de fenómeno que hace que haya perdido un poco mi sitio. No lo veo como algo negativo, sino más bien como una sensación que me hace citar a Lorca y su “pero yo ya no soy yo, ni esta casa es ya mi casa”. Es decir, cada vez me siento menos “yo” en mi casa, en Córdoba, y cada vez me siento más de aquí o de allá, de ese “no lugar”, en contraposición a ese lugar que guarda tu memoria. Un espacio que no puede definirse ni como espacio de identidad, ni histórico, una especie de “espacio anónimo”, pero un espacio que me encanta, por otra parte.

“Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen”.